Los dos mayores problemas de un matrimonio para mi punto de vista son la rutina vital y sexual y la falta de comunicación. Por mi forma de ser, no suelo hablar mucho en casa, cuando me siento en el sofá después de un día de trabajo, normalmente me quedo sentado con la mente en otro sitio y no suelo hablar mucho.
Esto incomoda a mi mujer y de un tiempo a esta parte hay noches que decidimos apagar la tele y estar charlando tranquilamente de cualquier tema. También es verdad que después la conversación deriva como casi siempre a los problemas que tenemos.
Para mi es útil, lo encuentro también entretenido y bueno así sabemos los dos lo que pensamos de ciertos temas.
Anoche fue una noche más, ya digo que no todos los días se pueden hacer nuevas innovaciones y nuevas cosas. Cuando nos acostamos después de la charla pues esta vez fue directo al grano, le comencé comiendo sus pezones duros como escarpias y cuando ya estaban sus pechos tersos y duros, me fui a su rajita y sin preámbulos le metí toda la lengua en su agujero y le comí todo su chochete.
Después saque el dildo y entre mi lengua y el dildo, además de la otra mano jugando con su ano, primero un dedo luego dos. Así teniamos a lengua en su chochete, el dildo trabajando en la cueva y yo con mis dedos en su ano.
Gemía de placer y también un poco molesta por los dedos en el ano que la forzaban un poco más de la cuenta, al rato ella empezó a aumentar el ritmo de su respiración y a gemir entrecortado para no hacer ruido y que el niño se despertará, que hizo varios amagos durante el acto de hacerlo, visto lo cual decidí que era el momento de meter mi polla en su cueva, que gran trabajo hace el dildo, esta todo húmedo y calentito.
Allí ya me perdí en el tiempo disfrutando entrando y saliendo, mi mujer me abrazó con sus piernas alrededor de mi cintura mientra la penetraba, dando siempre esta postura más profundidad a la penetración. Cuando mi mujer empezó a notar que aceleraba el ritmo, señal de que el final se aproximaba, para poder estirar un poco el tema me dio la vuelta y comenzó a cabalgar lentamente pero intentando meter lo más profundamente posible mi polla dentro de ella, yo me corrí al 4 o 5 envite, pero ella aún siguió un poco más hasta que se le escapó un grito sordo y se dejo caer sobre mí.
Así nos quedamos un rato, relamiendonos del placer dado y disfrutado.
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