Son las cosas que pasan las que dicen que si una mujer quiere...al final hay fiesta. Lo llevo diciendo en el blog, los hijos para el sexo son unos obstáculos, por mil cosas, ayer por ejemplo la enésima discusión por si tu le das, yo no, la rutina.
Total después de cenar almejitas y ver un rato de la película Pretty Woman aun con un poco de enfado, yo me fui a la cama, ella se quedo viendo la película, me quede dormido enseguida porque estaba rendido del día.
A la media hora o así subiría ella, y cuando me di cuenta ya estaba casi acostada, cuando derrepente, sentí como su mano se deslizaba por mi tripita hasta la entre pierna, yo me acosté sin calzones y cuando se dio cuenta soltó un "pero bueno que tenemos aquí", después de ponerme más firme que una vela, le quite su pijamita y su braguita y me entregué por completo a algo que me gusta que es darle placer.
Empecé por chupar unos pezones ya duros como garbancitos y acariciar su rajita ya húmeda, ahora me puse a comerme otra almejita, igual que sabrosa que las otras cuando decidí sacar a nuestro nuevo amigo de cama y poquito a poco, introducirlo en ese agujerito caliente y húmedo.
Le gusta el dildo y se nota como la hace disfrutar, yo en esas me entretuve en acariciarle los alrededores del ano e ir poco a poco introduciendo un dedo, después dos, y mientras ella, entre eso y el dildo trabajandose su vagina se iba corriendo del gusto.
Acto seguido, le saque el juguete, chorreando de su cueva y le metí el mío, que barbaridad lo húmedo y calentito que estaba, entre sus gemidos apagados para no despertar al bebe y lo a gusto que estaba, me corrí con fuerza, después de no se que tiempo.
Es curioso como perdí la noción del tiempo, primero mientras ella subía y después durante el acto, cuando me dí cuenta eran casi las 2 de la mañana, así estoy ahora, muerto de sueño.
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