domingo, 6 de abril de 2008

Un día agotador, pero con recompensa...

Ayer después de estar todo el día fuera de casa montando la caseta de feria de abril de Sevilla, que paliza la verdad, y llegar a casa ducharme y liarnos con los enanos, que la verdad no llevamos una buena racha con ellos, enfermedades, mocos, etc...

Conseguimos acabar con ellos sobre las 10:30 y pedimos algo para cenar fuera y entre que llegó y cenamos nos dieron casi las 12.

Así nos quedamos tumbados en el sofá viendo nada en la tele,pero me acorde que cuando acostaba al chico ví por el espejo de mi cuarto que mi mujer se quitaba el sujetador y se ponía el pijama, así que al ratillo de estar tumbados, me fui a masajear sus preciosos y hermosos pechos, una talla 100 con una aureola grande y un pezon también grande por la lactancia materna.

Enseguida se le erizaron esos grandes pezones que se pusieron duros como garbanzos, que gusto acariciar esos pechos.

Puestos ya en faena, me fui a interesar por ver como estaba la almeja de húmeda y con un par de dedos la noté como ya húmeda y con mimo y cariño le acaricié su gran vulva poniendo el horno listo para introducir la barrita de pan.

Esta vez me puse yo abajo y ella cabalgó sobre mí, que es de las cosas que más me gusta porque es una forma de poder acariciar sus pechos mientras ella se mueve y ponerle los pezones duros casi como mi polla.

Después de un rato le pedí darle una enculaita, pero no quiso como comente en otro post no le convenció mucho, si se puso con el culo en pompa con las rodillas en el apoya brazo y le metí en su coñito húmedo mi polla, así me lleve hasta que me corrí inevitablemente después de un rato super agradable.

Después de eso no cuento lo que pasó porque sino la natalidad bajará, los niños y el sexo no son muy compatibles, por eso hay que aprovechar bien las veces. Yo los disfruto espero que vosotros también.

No hay comentarios: