Ayer después de más de 10 días, volvimos a mojar, los dos estábamos con ganas, siempre yo más que ella puesto que siempre yo tengo que empujar el árbol para que se mueva la fruta y caiga pero bien. La verdad que no tengo muchas ganas de describirlo, primero porque ya lo habré echo igual unas pocas de veces.
Iba a escribir una disertación filosófica, pero cuando ocurren los problemas...ya seguiré
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario